QUEENPRESS - Tintorería Ecológica

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Consejos de Tintorería

Sigue nuestros consejos para poder conservar toda tu ropa, ropa de cama, etc:.

  • No guarde su ropa sucia de una temporada a otra. Se evitará el disgusto de encontrarse después con manchas imposibles de quitar (manchas antiguas o de armario).

  • No guarde su ropa en lugares húmedos (sótanos y desvanes) ni las deje en bolsas de plástico.

  • No deje la ropa de fuera de temporada en un lugar donde le pueda dar la luz directa: podría decolorarse.

  • Cuando lleve una prenda a la tintorería indique siempre las manchas que lleva, especialmente las de sudor, sangre y orina.

  • Para el correcto mantenimiento de sus alfombras, edredones, mantas y prendas de piel es aconsejable limpiar estas prendas al menos una vez al año, siempre al final de temporada.

  • En general, el cliente de tintorería debe saber que el mayor peligro para sus prendas es guardarlas sucias de una temporada a otra.

  • Al comprar una prenda de vestir exija que esté debidamente etiquetada, la legislación vigente (R.D. 928/1987 de 5 de junio y D. 71/307/CEE y 83/623 CEE) obliga el etiquetaje de identificación y composición; piense que la falta de etiquetaje casi siempre esconde una falta de calidad de la prenda.

  • No corte la etiqueta de identificación y de composición pues su tintorero no podrá responsabilizarse del resultado de la limpieza.

  • En ningún caso debe tocar una mancha, confié en el profesional porque una vez tratada una mancha esta se hace mas rebelde, y dificulta que sea eliminada.

Consejos específicos según el tipo de prenda:

PRENDAS DE VESTIR:

  • Al acabar la temporada de invierno, las mantas, edredones y cubrecamas es necesario limpiarlas y guardarlas en el armario debidamente protegidas del polvo y los insectos.

  • Una vez limpias se pueden almacenar tranquilamente en el armario.

  • Guardar la ropa sucia, o con manchas, puede provocar el que se fijen las manchas al tejido y resulten más difícil o imposible su eliminación.

MANTAS Y EDREDONES:

  • Al acabar la temporada de invierno, las mantas, edredones y cubrecamas es necesario limpiarlas y guardarlas en el armario debidamente protegidas del polvo y los insectos.

ALFOMBRAS:

  • Las alfombras ofrecen confort y actúan como aislantes térmicos y elementos reguladores de la temperatura.

  • Cuando más esponjosas sean, mejor cumplen esta función.

  • Para mantenerlas en perfecto estado de conservación es recomendable lavarlas anualmente al final de la temporada.

PRENDAS DE PIEL:

  • La exigencia del etiquetaje de las prendas, lógicamente, afecta también a las prendas de piel. En este caso la etiqueta debe indicar a que tipo de animal pertenece la piel y debe indicar la composición del forro.

  • La piel necesita transpirar por lo cual no se debe almacenar por mucho tiempo en bolsas de plástico y dentro de armarios que no se suelan abrir.

  • Si queremos que una prenda de piel nos dure muchos años, manteniendo el aspecto de nueva, se debe confiar periódicamente en la tintorería.

  • Tener en cuenta que al limpiar una pieza de piel, generalmente, salen todos aquellos defectos naturales que tiene la piel o los diferentes trozos de piel empleados en la confección de la prenda.

  • Según tipos de piel son habituales ligeros cambios de tono, acabado o tacto.

  • Cierto tipo de pieles finas es aconsejable guardarlas en cámara de conservación donde son mantenidas a temperatura y grado de humedad adecuado.

Trucos para la Ropa:

  • El respeto de los siguientes consejos es indispensable para que puedas conservar y lucir tu ropa con el placer del primer día.

  • Confía en las instrucciones de lavado de la etiqueta que encontrarás en el interior de cada prenda y síguelas escrupulosamente. Estas instrucciones son específicas para cada prenda/artículo y han sido probadas por el fabricante de la prenda.

  • Separa tu ropa antes de cada lavado según los colores y las temperaturas indicados. No llenes demasiado la lavadora y utiliza un detergente sin agentes blanqueadores para la ropa de color.

  • Lava al revés, los colores estarán mejor protegidos y la ropa no se desgastará tan rápidamente.

  • Si la etiqueta de instrucciones así lo indica, elige el lavado a máquina mejor que a mano.

  • Para las prendas de punto que se pueden lavar en lavadora, siempre utilizar un ciclo de lavado corto y el centrifugado moderado imperativos.

  • Si lavas a mano, utiliza detergente líquido en poca cantidad. No dejes tu ropa en remojo y no la retuerzas. Un truco: puedes escurrir tus jerséis enrollándolos en una toalla absorbente.

  • Lava las prendas delicadas en una "bolsa de lavado" (en venta en el comercio) o en una funda de almohada.

  • Si has comprado un conjunto de dos o más artículos, debes lavarlos juntos para limitar la diferencia de color.

  • No olvides vaciar los bolsillos, cerrar las cremalleras y abrochar los corchetes para que no se enganchen.

Consejos generales:

  • Tanto el centrifugado como la exposición de la ropa al sol para secarla, tienden a apelmazar los tejidos.

  • Si la prenda tiene entretela o forro, no mojarla, hay que limpiarla en seco (en la tintorer ía) para evitar que se deforme.

  • Hay que diluir bien el jab ón, para evitar manchas en la ropa.

  • Utilizar jabones neutros (normalmente l íquidos) para lavar prendas delicadas.

  • La lejía desgasta las fibras de las prendas, estropeándolas antes. Es preferible utilizar blanqueadores.

Según el tipo de tejido:

Lana:

  • Hay que lavarla con agua fría y sobre todo no hay que tender la prenda en vertical, sino que hay tender la ropa encima de una toalla y dejarla así para que vaya absorbiendo la humedad.

  • Tanto en la lavadora como en el lavado a mano, se puede poner un suavizante en el agua del primer enjuague (pero un poco de vinagre da prácticamente los mismos resultados, disolviendo la cal). Deja la lana más esponjosa.

  • ¡Atención! No emplee jamás lejía de cloro para blanquear la lana. Utilice más bien un producto especial. Si no lo tiene, un último aclarado en agua con agua oxigenada (2 a 3 cucharadas por litro de agua, de 10 o 20 volúmenes) y algunas gotas de amoníaco, restablecen la blancura de la lana.

  • Las prendas de lana oscuras palidecen, o incluso se ponen verdosas, después de muchos lavados. Para conservar bien su tono oscuro o incluso negro, hay que lavarlas en una decocción de madera de Panamá, que se encuentra en las herboristerías (100 g. de corteza por litro de agua), o bien en agua de hiedra 110 g. de hojas por litro de agua (hiérvalas y tamícelas). Estos dos últimos tratamientos sirven para todos los tejidos negros.

  • Para planchar bien una prenda de punto, deslice un muletón entre los lados del vestido, a fin de que no se marquen las costuras. Después del planchado, deje secar en un colgador para que se evapore la humedad del paño. Doble sólo cuando la prenda esté bien seca. Si observa esta técnica, sus jerséis mantendrán durante mucho tiempo un aspecto nuevo y flexible, como si nunca hubieran sido lavados.

Algodón:

  • Encoge si se lava con agua caliente. Las prendas de algodón de color o estampadas, hay que lavarlas solas la primera vez, porque siempre destiñen un poco.

  • En principio, la limpieza de los tejidos de algodón no debería plantear problemas. Se trata de una fibra sólida, sencilla y corriente. Y, sin embargo, el lavado de estos tejidos no siempre se hace correctamente. Como se considera que el algodón es un tejido «sencillo», se lava un poco de cualquier manera.

  • En la casa, por lo general es de algodón el conjunto de la ropa de cama y de mesa: Manteles, servilletas, sábanas, pañuelos, etcétera.

  • Es conveniente mojar el algodón antes de lavarlo, durante por lo menos cinco horas, y si es posible toda la noche, en un baño con polvos detergentes. Cuando la tela está muy sucia, se recomienda duplicar la dosis de detergente y cambiar el agua en la mitad del proceso. Después de este remojado y en el caso de un lavado a mano, la prenda se frotará con un cepillo de cerda y después se enjuagará con agua con lejía de cloro (una cucharada por cada litro de agua) Finalmente, se extenderá y secará, en un lugar aireado.

  • Para plancharlo, es necesario humedecer el algodón dos horas antes. Enróllelo formando una bola para extender bien la humedad. Planche con la plancha bien caliente (200-230°). Si tiene plancha a vapor, no lo humedezca.

  • En la lavadora el tejido de algodón se lava sin dificultades, debido a su espléndida solidez. Antes de llenar la lavadora, asegúrese de que todos los algodones son de «colores sólidos», y de que el grado de suciedad es más o menos idéntico en todas las prendas (un mono de trabajo, un delantal, un paño de cocina, por ejemplo, pueden estar más sucios en relación a otras piezas).

  • Todas estas recomendaciones son importantes y figuran por lo general en el manual de empleo de la lavadora, y la programación del aparato hace el resto del trabajo.Para planchar bien una prenda de punto, deslice un muletón entre los lados del vestido, a fin de que no se marquen las costuras. Después del planchado, deje secar en un colgador para que se evapore la humedad del paño. Doble sólo cuando la prenda esté bien seca. Si observa esta técnica, sus jerséis mantendrán durante mucho tiempo un aspecto nuevo y flexible, como si nunca hubieran sido lavados.

Seda:

  • No admite temperaturas altas ni centrifugado. Para planchar las prendas de estos tejidos hay que hacerlo a temperatura baja y sin vapor, prestando especial atención a que la prenda esté húmeda.

Lino:

  • Hay que lavarlo siempre a mano, y nunca centrifugarse. La temperatura del agua ha de ser media, no muy caliente.

Tejidos artificiales (viscosa, acetato, rayón...):

  • Se recomienda no centrifugarlos para evitar que se deformen.

Tejidos sintéticos (lycra, elastane, poliéster, nylon...):

  • Hay que lavarlos en agua tibia y plancharlos a temperatura baja y sin vapor.

Medias:

  • Antes de ponerte por primera vez un par de medias nuevas, debes congelarlas. No es broma, las medias durarán más si las mojas bien, las escurres con cuidado, las pones en una bolsa de plástico y las colocas en el congelador. Cuando estén congeladas deshiélalas en la bañera y cuélgalas para que se sequen. Es una idea práctica extravagante y alocada, ¡pero da resultado!.

  • O almidónalas levemente. Así se romperán con menos facilidad y te será más fácil ponértelas.

  • Cómo detener un punto corrido, en un momento de apuro: Aplica laca para el pelo o frota con un jabón mojado. Por supuesto el viejo truco del esmalte de uñas transparente sigue siendo un buen sistema para detener un punto corrido.

Cuellos de camisa:

  • Usa un pincel pequeño y pinta con champú los cuellos manchados de las camisas antes de lavarlos. El champú está hecho para disolver las grasas corporales.

  • Frótalos con tiza. La tiza absorberá la grasa y cuando la grasa desaparezca, la suciedad saldrá fácilmente. Este método requiere varias aplicaciones si la mancha amarilla es vieja. Si la camisa es nueva, una aplicación será suficiente.

  • O aplica una pasta de vinagre y bicarbonato sódico. Frota y después lava como siempre. Este método también saca la suciedad y el moho.

Para tomar en cuenta:

  • La ropa debe guardarse limpia.

  • Al guardar la ropa, esta debe estar sin polvo o manchas, que solo deterioran la prenda, y se fijan más a ella durante el tiempo que dure guardada.

  • Asegúrese que el lugar donde va almacenar la ropa, no sea húmedo.

  • No guarde la ropa en bolsas o cajas de plástico, ya que estos artículos guardan humedad.

  • Las prendas también deben estar totalmente secas.

  • Doble las prendas y abroche botones y cierres. Sobre todo las blusas.

  • No guarde prendas de lana muy apretadas, porque provocan arrugas permanentes y dañan las fibras.

  • Las prendas de lanas deben doblarse, pueden dañarse si las cuelga.

  • Utilice colgadores o perchas de madera para abrigos o prendas pesadas o largas, como vestidos de fiesta.

  • Fíjese que los colgadores, no sean más grandes que las prendas que va a colgar. Esto podría deformar su ropa.

  • Coloque un antipolillas entre la ropa.

  • No utilice aerosoles.